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Un joven en silla de ruedas recorriendo un sendero en Torres del Paine, mientras otras personas los ayudan levantando su silla.

Torres del Paine en silla de ruedas ¡No existen los límites!

Dicen que los soñadores no tienen límites, y Álvaro Silberstein lo comprobó.

Este joven amante de la adrenalina y nuevos desafíos hizo realidad uno de sus mayores sueños, recorrer la ruta W de las Torres del Paine en silla de ruedas, demostrando que las personas con capacidades diferentes también pueden practicar deporte aventura en Chile.

Silberstein a los 18 años sufrió un accidente que lo dejó tetrapléjico, pero a pesar de ellos nunca se dio espacio para abandonar las actividades que lo hacen feliz. El ingeniero comercial, que hoy cursa un MBA en California, siguió haciendo deporte, logrando con ayuda de 10 amigos terminar uno de los circuitos de trekking más exigentes y cotizados del mundo.

La hazaña no fue nada fácil, ya que cuando se motivó a comenzar esta aventura, consultó a un guía del Parque Nacional Torres del Paine acerca de cuánto era el ancho de los senderos de la ruta W, y surgió el primer obstáculo: el camino medía 30 cms, mientras que su silla de ruedas 60 cms.

Silla de Rueda Todo Terreno

Tras esta mala noticia, no se dejó vencer y averiguó que en Francia se había diseñado una silla ideal para su cometido, la cual había sido utilizada para llegar a la base del mismísimo Everest ¡Guau!, se reabrieron las esperanzas, aunque- lamentablemente – también había un “pero”: la silla era demasiado cara.

Un pequeño bache en la carrera de este deportista de corazón, que junto a sus amigos ideó una campaña para conseguir los recursos necesarios hasta adquirir la silla de ruedas todo terreno: “Es un asiento con una rueda en la mitad, para que quepa en los senderos y que tiene muchas manillas, para que el esfuerzo de llevarla se reparta entre cuatro a cinco personas”, explicó Álvaro al diario El Mostrador.

Así es como este joven logró subir y asombrarse con los paisajes – eternamente – bellos de Torres del Paine, en la región de Magallanes.

Y la historia no termina ahí, porque el final siempre puede ser aún más bello, y Silberstein decidió donar la famosa silla de ruedas al Parque Nacional Torres del Paine, para que todas las personas con problemas de movilidad puedan repetir su experiencia. De esta manera, el artefacto quedó bajo el cuidado de la Asociación de Hoteles de Torres del Paine (HYST), por lo que si te transportas en silla de rueda simplemente debes preguntar por la disponibilidad de este nuevo beneficio y lanzarte a la aventura.

¿Maravillado? Repasa acá la travesía de este compatriota invencible:

Foto: Gentileza El Mostrador

Fuente: Chile Es Tuyo

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